viernes, 11 de abril de 2014

De tal Paro tal Piquete

Es evidente que al conjunto de la sociedad nos falta autocrítica: nadie resiste un archivo. Teniendo esto en mente es hora de que comencemos a escucharnos, a dialogar, a respetar el discurso del otro sin la necesidad de correr los ejes de las discusiones hacia el chicaneo político y/o el ninguneo mediático. Dicho esto, me parece oportuno "soportar" la primera piedra (no por estar libre de pecado sino por aceptar que los tengo).

Últimamente encuentro en mis palabras, un tanto desmedidas y contradictorias, algo de la realidad que nos toca vivir hoy en día.- Inflación hay y la hubo (desde hace 6 años?) simplemente empezamos este año 2014 con el "sinceramiento" de las estadísticas del INDEC y una devaluación producto de una puja redistributiva importante. 

Para paliar la suba, desmedida?, de los precios al consumidor se lanzó el plan "Precios Cuidados"; una suerte de acuerdos con productores de insumos que componen la canasta básica a los efectos de garantizar "precios más justos" pero con la contradicción intrínseca de comercializar estos productos en los super/hipermercados que, supuestamente desde vamos, atentan contra el bolsillo de la sociedad en su conjunto porque hacen stock de productos y remarcan precios. 

Así el año empezó con una fuerte devaluación, una inflación sincerada que alcanzaba los 7 puntos en los dos primeros meses del año y con una suerte de acuerdo de precios al estilo Moreno pero con tintes de Duran Barba (en lo que respecta a la propaganda oficial que se impulsó para su "conocimiento").

Llegó Febrero y junto con  el carnaval también venía -de la mano- una de las paritarias siempre difíciles, los docentes. Se inició el diálogo entre el Gobierno y los gremios -a nivel nacional- con un  ofrecimiento por parte del primero del 22%. Lo primero que me enseñó Roque Caivano, profesor de la Facultad de Derecho de la UBA, es la importancia que tiene el primer ofrecimiento a la hora de encarar una negociación; si es muy alto, genera expectativas alcistas en la contraparte, pero si es muy bajo, genera discordia porque se entiende al mismo como un insulto. Hago la aclaración porque, por muy extraño que parezca, el problema con los docentes no se suscitó con el Gobierno Nacional, sino que fue el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires quien recibió el batacazo. Dieciséis días ininterrumpidos de paro! 

Poniendo entre la espada y la pared al Gobernador -al cual, una vez mas, le soltaron la mano- los docentes lograron un acuerdo "histórico" del 30,5% de aumento y un sueldo mínimo de $5000.- Poco después el Gobierno Nacional acordaba con las mismas centrales un aumento del 29% a nivel nacional (en dos tramos) y un sueldo mínimo de $4400.- Claramente Nación volvió a cargar a la Provincia con el costo político de las paritarias para ellos "salir airosos".-

Asimismo, días previos al paro se anunciaba que la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios que lidera Armando Cavalieri y las cámaras empresarias del sector acordaron en el Ministerio de Trabajo un aumento salarial del 17% desde el 1 de abril y otro 10% a partir del 1 de septiembre, no acumulativo, más dos sumas fijas de 1.200 pesos. 

Las centrales lideradas por Huguito entendieron que estas paritarias se acordaron dentro de los márgenes que el Gobierno quiso -quiere- insinuar/imponer para el resto de las estructuras económicas, atentando contra los intereses de los propios trabajadores porque, en definitiva, este tipo de acuerdos salariales no alcanzan para paliar el aumento de los precios más la inflación. 

Con estos antecedentes, las centrales lideradas por Moyano y Cía. convocaron a un paro y, sin entrar en los detalles sobre su alcance, creo que algunas de las reivindicaciones que estos gremios plantearon tienen fundamentos y, si bien apoyaron varias flexibilizaciones laborales, hoy en día sus reclamos tienen un impacto directo sobre el bolsillo de sus afiliados (Mínimo no imponible automático y cambio en el régimen de escalas, reforma tributaria -IVA 21%?!-, impuesto a la renta financiera, cambio en el régimen de retenciones a la megaminería). Estos puntos tienen  importancia central en el desarrollo de las políticas públicas ya que definen puntos centrales de la economía; tan es así que Hugo Moyano dejó en claro que no pretenden esperar hasta que finalice el mandato del actual Gobierno para que se comiencen a tratar los mismos, sino que fue más allá y le manifestó al conjunto de los actores de la escena política actual que deben ser más proactivos respecto con estos puntos (between lines: si es que quieren "nuestro apoyo" hagan algo concreto durante este año y medio -?-).

Después de un día de trabajo cargado de un aire compuesto de muchas energías, que en la calle se manifestaba como un domingo no domingo, por la noche  me dispuse a ver  6-7-8. Allí estaban representantes de la CTA no-opositora y Comercio (Pablo Reiner y Sergio Ortiz) para corroborar su desacuerdo con el paro. Los escuché detenidamente despotricar contra el paro "oligarca"  por no tener fundamentos políticos (?) y hasta me fumé su discurso de que "el trabajo de un gremialista no se limita a lograr acuerdos salariales", sino que debe ir más allá y discutir cuestiones que indirectamente inciden en el poder de compra de los trabajadores como ser canasta básica, asignaciones universales por hijo, etc. Entonces me pregunto, porque sus dirigentes cerraron una paritaria donde sus "compañeros" se "chupan" la devaluación e inflación y no se permiten discutir medidas que apaleen este mal acuerdo (Ganancias, IVA, Obras Sociales, etc).-

El Gobierno y los Gremios que se alían a su discurso, quieren meter los piquetes y al paro en la misma bolsa y de esta manera impedir que se discuta sobre los puntos centrales del reclamo que las centrales vienen impulsando hace ya varios años. 

En contrapartida podemos hacer la lectura que los piquetes, productos de años de libertinaje cívico-social, cumplen una función política distinta para los diferentes actores y, dependiendo de la coyuntura, pueden usarse como herramientas de intimidación (medios de comunicación, movimientos "populares"), como un corolario y/o reminiscencia de caos social (crisis constante  2001/2003), etc. Visto desde esta perspectiva, se entiende porque a estos grupos (muchas veces de no más de diez personas) se les permite cortar Autopistas, Rutas, Calle y Avenidas en la Capital Federal, Conurbano Bonaerense y en las Capitales más importantes del país.-

Estas palabras vienen motivadas por el deseo de empezar a comprender que las disidencias políticas, ideológicas, partidarias, no nos pueden disgregar como sociedad. Nuestro sistema político se basa en el Sistema Republicano, en la Democracia y en el Estado de Derecho. Esto significa que el alcance de nuestros derechos, la vara por la cual debemos medirlos, es simplemente el respeto por los del resto de la sociedad. No debemos caer en el juego porque nos quieren confundir: el derecho a huelga no es la "potestad autoimpuesta" de ciertos grupos de impedir que millones de personas ejerzan su libre tránsito.-

Que haya Paro.
Que siga habiendo paritarias libres. 

Pero bajo ningún concepto podemos tolerar una sociedad sumida en el libertinaje.