lunes, 31 de marzo de 2014

El respeto como "el eje" de nuestra sociedad.




Llega otro año y me extraña sobremanera la recurrente charla que como sociedad mantenemos y alimentamos. "La inflación actual es peor que la de fines del 89." “Estamos en una Crisis sin vuelta atrás.” “En 2014 nos fundimos todos.” Digo esto porque me llama poderosamente la atención que, aún en este contexto de CRISIS CONSTANTE, no falten compradores de autos de lujo (récord de ventas este año), viajantes a destinos exóticos -aquí me incluyo!-, récord de ventas en shoppings, récord en la venta de créditos personales (cuando el CFT va del 70 al 110%), récord en el consumo de electrónica (aún cuando Argentina es un 50/100% más caro que en EEUU), electrodomésticos, etc.

Si bien existen cuestiones a resolver (inversión en infraestructura, inversión en transporte, balanza de pagos, sustitución de importaciones), no queda claro cual es el deseo en criticar sin aportar soluciones.- Nos quejamos, al menos la clase medias y sus escalafones superiores, sin hacer reparo de la situación económico-social a la que han llegado. Pareciera ser que nunca alcanza, que la felicidad es vivir en el libertinaje absoluto. Porque cuando el estado regula es totalitario, pero si te abandona (76-90-2000), salimos a las calles y reclamamos soluciones! El Estado somos todos y si realmente esperamos que nuestra responsabilidad ciudadana se termine en las urnas, como sociedad, estamos destinados a palidecer estos males -endémicos- otros 200 años más.

Encontramos fundamental dejar de poner la responsabilidad de TODO en nuestros electos gobernantes y esperar soluciones mágicas y aquí es donde se hace preciso y relevante el concepto de Democracia Participativa. Intentamos discutir y desarrollar esta idea con un político de raza, el cual encontraba poco fáctico que el Pueblo, entendido como conjunto social heterogéneo, pudiera generar mecanismos tendientes a mejorar estructuralmente la forma en la que viven porque va en contra de su estructura de pensamiento (art. 22 CN: "El Pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes") y en contra de la estructura de poder que la forma tradicional de hacer política nos impone al resto del conjunto social; pero asimismo entendemos que el juego del Poder es, en definitiva, un proceso que toda sociedad que aspira a mejorar se encuentra atada y por ello mismo es momento de rever estas cuestiones. De hecho la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde la reforma de 1994 aplica medidas de Democracia Participativa (recomiendo el siguiente trabajo de Valentín Thury Cornejo).

Excusas existen de a containeres, pero lo cierto es que las soluciones a los problemas cotidianos de las personas llegan tarde, de hecho, mas que tarde, llegan cuando la crisis social se ha instalado y ahí es cuando vemos a vecinos salir a cortar calles, prender fuego basura y expresar su completa disconformidad.- A su vez, los políticos electos (sin distinción de jurisdicción y/o partido político) suelen armar programas de asistencia, periódicas conferencias de prensa y/o cualquier otro mecanismo que demuestre la completa atención de la administración gubernamental en solucionar el conflicto y apaciguar el reclamo social.-

Está claro que en nuestra conciencia social, aún existe patente el recuerdo del 19 y 20 de Diciembre y, probablemente, aún más en las dirigencias políticas, porque el conflicto social es sinónimo de caos, de estallido social, de incertidumbre y crisis institucional.

Sería interesante comenzar a discutir, dando lugar a la crítica y, por sobre todo, al disenso sobre las políticas que son impulsadas desde los organismos del Estado (de cualquier ordenamiento), pero no como contraposición infundada, ya que ello solo lleva al estancamiento; es menester indagar en las causas y fundamentos que operan detrás de toda decisión política-económica.

Muchos de los planes de desarrollo que vienen impulsados desde los ámbitos privados guardan una significación importante: cierto conjunto de la sociedad tiene la necesidad de influir en la forma en que crecemos como país. Si bien este pensamiento se expresa como ultraliberal, no lo es siempre y cuando entendamos que el juego debe circunscribirse dentro de la Ley y de nuestra Constitución Nacional. Un ejemplo de este tipo de iniciativas, es la llamada Red Federal de Autopistas.- 

Argentina se destaca por su producción Agroexportadora, con toda la cadena multiplicadora que este sector aplica al Mercado, en conjunto con la producción Alimenticia y de Bienes y Servicios, pero sin un sistema de logística de vanguardia es imposible abaratar los costos que implica el transporte de cargas en nuestro país. Asimismo, cabría agregar el alto costo de los seguros de transporte debido a la alta tasa de siniestralidad que se registran nuestras rutas nacionales y provinciales por su falta de mantenimiento adecuado. Por ello el plan de una Red Federal de Autopistas (impulsado por empresas de Seguros, Alimentos y sectores afines a la industria Agroexportadora) se circunscribe como una alternativa para mejorar la circulación de todos, de forma mas segura, económica y sustentable.

La educación cívica si bien puede utilizarse para homogeneizar, a través del aprendizaje de conceptos básicos comunes a todos (ej. DDHH, Democracia, Totalitarismo),  también se exhibe como espacio de discusión sobre los distintos modos de ejercer acciones tendientes a modificar, transformar o gestionar medidas prácticas que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida como ciudadanos.

El Estado Nacional no debe malgastar recursos políticos en problemáticas domésticas de los Municipios, ni de las Gobernaciones y por ello una participación directa de la ciudadanía en determinadas temáticas fundamentales se hace preciso para profundizar la Democracia.

Por todo lo expuesto, es que anhelo que el año 2014 devenga el comienzo de una nueva forma de relacionarnos como sociedad, no a través del conflicto social, del ninguneo mediático y/o chicaneo político, sino por el contrario, una Argentina dispuesta a consensuar la forma en que los argentinos queremos que nuestros hijos vivan, porque en definitiva, nosotros ya estamos de paso, y de aquí en más lo único que dejaremos es nuestro legado como la “generación de los 30 años de Democracia.”


*Abogado, Facultad de Derecho, UBA.

 DNI: 31.160.739.-

martes, 25 de marzo de 2014

Respuesta: El poder y los precios.

Redistribución del ingreso e Inflación. 

Estimado Gabriel,

Me tomo el atrevimiento de comentarte el presente ensayo debido a que si bien estoy de acuerdo con tu postura respecto a la falta de poder legítimo por parte del gobierno a la hora de controlar la inflación, no comparto  las causas que fundamentan tu postura.- 

Si bien es cierto que el endeudamiento es sistémico, entiendo que existen distintos tipos de deuda que, de acuerdo a su carácter estructural, se pueden dividir en dos grupos. Por un lado tenemos aquella que se contrae como deuda que el Estado suscribe con sí mismo (Banco Central-Tesoro de la Nación), respaldado por letras de cambio (LECOP) que se comercializan en el mercado financiero a través de los Bancos afines al Gobierno.- En la otra punta, tenemos el endeudamiento producto de los déficit de la balanza de pagos, en energía, insumos industriales, automóviles, autopartes, etc. El carácter deficitario de la primera no implica, desde un punto de vista macroeconómico, peligro a gran escala, debido a que el dinero se vuelca como incentivo a la producción y el consumo, a través de distintos mecanismos de subvención.- El segundo, entendido como un mal endémico de las economías emergentes, se explica como un subproducto de las economías a gran escala, donde los países ya no "pelean" por la cantidad de insumos que pueden producir –vender-, sino por la calidad y el mayor valor agregado que sus "trabajadores" y/o empresas, imponen en el producto final a comercializar. Un claro ejemplo de esta circunstancia macroeconómica se evidencia en los celulares, donde las piezas se fabrican alrededor del Globo y se ensamblan en Tierra del Fuego, pero a la hora de medir quien retiene mayor plusvalía por producto finalizado, encontramos que los países como Finlandia, Alemania, Japón, son los que se llevan una mayor porción, debido a que sus empresas son las que fabrican los Microchips que estos aparatos necesitan.-

Volviendo un poco al tema central de tu trabajo,  hoy en día se evidencia a la puja distributiva como el hecho político-económico que toda sociedad posmoderna (indistintamente sobre su condición macroeconómica) debe afrontar para llevar adelante cualquier proceso de integración en la economía mundial.- En la Argentina es claro el mensaje de generar un interés en las generaciones venideras sobre las ventajas de las carreras aplicadas a la innovación productiva, científicas, tecnológicas, telecomunicaciones, energéticas.- Claramente el valor agregado que las empresas (Nacionales y/o Trasnacionales) necesitan viene de la mano del desarrollo Científico-Tecnológico.-

A la hora de medir el desarrollo de las Empresas de primera línea en los últimos 10 años, podemos evidenciar que, no solo gozaron de incentivos y subsidios por parte del Gobierno, sino que además, producto de su influencia sobre el mercado, han actuado como grandes formadores de precios, impulsando subas en el orden del 10/20% por sobre la inflación oficial. Este dato no es menor si comparamos la escalada de los precios minoristas en las Pymes alrededor de país, siempre fueron inferiores a la inflación oficial o, a lo sumo, han llegado a igualarla.- Esto es así, debido a que sus productos rara vez se exportan, sino que se venden a estas grandes Empresas, quienes imponen el valor de los productos a las tercerizadas.

Como no quiero caer en la falacia de justificar la inflación como un hecho político-económico de carácter Empresas-Estado, es que quiero poner a la luz, la tercera pata que rara vez se nombra, la sociedad o pueblo.

Toda la sociedad civil en su conjunto lleva años despotricando sobre los malestares que la inflación genera, pero rara vez nos hemos puesto a discutir, todos los elementos que operan para que exista una inflación de dos dígitos y que, aún así, tengamos record de consumo, record de producción agrícola, record de producción alimenticia, record de viajeros al exterior, records y más records.-

La inflación como hecho social no es mas que la lucha por la redistribución del ingreso. Si aceptamos esto como un elemento propio de la inflación, podemos discutir y ahondar, aún más profundamente, en las distintas causas políticas y económicas que en los medios –oficiales y no oficiales- callan.- Un ejemplo claro de esto, es el silencio respecto del lugar que ocupan los Bancos en la economía de un país. Se habla constantemente de la “maquinita” de impresión, haciendo referencia al Banco Central, sin explicar como el resto de la Banca opera como multiplicador de la Base Monetaria.- Resulta aún peor, cuando evidenciamos que estos mismos bancos y entidades financieras multiplican –de acuerdo al encaje que les indica el Central- entre 7/8/9 veces el valor nominal de un depósito. El problema de esta creación financiera de dinero se evidencia cuando no se realiza como préstamos efectivos a particulares y/o empresas, sino que es el propio Banco que realiza movimientos de cuenta corriente al solo efecto de generar mayores volúmenes de depósitos e incrementar así sus activos en cartera.- Esto se hace a través de Sociedades de Bolsa que resultan ser los principales accionistas de la entidad bancaria. Claramente se opta por la especulación financiera, antes que generar prestamos a tasas atractivas para incentivar la producción industrial (en sentido amplio, desde prestar plata a un desarrollador de sistemas, a un profesional para la ampliación de sus oficinas, etc).- Pagar poco de interés pero rematar a la sociedad en su conjunto con tasas y CTFs. altísimos y de poca transparencia.-

En conclusión, en los últimos diez años la clase media, la clase trabajadora, los profesionales, empresarios, la clase política, etc. han disfrutado de años de bonanza. Gente ha comprado 0km., realizado viajes al exterior, comprado propiedades. De hecho, la discusión sobre “enfriar” la economía en el año 2006/7, fue entendida como una locura porque se entendía que no existía peligrosidad alguna con aquella escalada de precios. De hecho estoy convencido de que esa peligrosidad no existe. La inflación es un fantasma que nos han inculcado tras 50 años de devaluaciones y especulaciones financieras donde la sociedad en su conjunto operamos –por acción u omisión- como cómplices. Como alguna vez dije, “sacarte la inflación del recto, implica una maduración política importante.” Cabría agregar, “y discutir sobre sus causas el paso necesario para superarla.”

Pablo A. E. Bertozzi.-

Abogado - UBA