Es evidente que al conjunto de la sociedad nos falta
autocrítica: nadie resiste un archivo. Teniendo esto en mente es hora de que
comencemos a escucharnos, a dialogar, a respetar el discurso del otro sin la
necesidad de correr los ejes de las discusiones hacia el chicaneo político y/o
el ninguneo mediático. Dicho esto, me parece oportuno "soportar" la
primera piedra (no por estar libre de pecado sino por aceptar que los tengo).
Últimamente encuentro en mis palabras, un tanto desmedidas y
contradictorias, algo de la realidad que nos toca vivir hoy en día.- Inflación
hay y la hubo (desde hace 6 años?) simplemente empezamos este año 2014 con el
"sinceramiento" de las estadísticas del INDEC y una devaluación
producto de una puja redistributiva importante.
Para paliar la suba, desmedida?, de los precios al consumidor
se lanzó el plan "Precios Cuidados"; una suerte de acuerdos con
productores de insumos que componen la canasta básica a los efectos de
garantizar "precios más justos" pero con la contradicción intrínseca
de comercializar estos productos en los super/hipermercados que, supuestamente
desde vamos, atentan contra el bolsillo de la sociedad en su conjunto porque
hacen stock de productos y remarcan precios.
Así el año empezó con una fuerte devaluación, una inflación
sincerada que alcanzaba los 7 puntos en los dos primeros meses del año y con
una suerte de acuerdo de precios al estilo Moreno pero con tintes de Duran
Barba (en lo que respecta a la propaganda oficial que se impulsó para su
"conocimiento").
Llegó Febrero y junto con el carnaval también venía -de
la mano- una de las paritarias siempre difíciles, los docentes. Se inició el
diálogo entre el Gobierno y los gremios -a nivel nacional- con un
ofrecimiento por parte del primero del 22%. Lo primero que me enseñó
Roque Caivano, profesor de la
Facultad de Derecho de la UBA , es la importancia que tiene el primer
ofrecimiento a la hora de encarar una negociación; si es muy alto, genera
expectativas alcistas en la contraparte, pero si es muy bajo, genera discordia
porque se entiende al mismo como un insulto. Hago la aclaración porque, por muy
extraño que parezca, el problema con los docentes no se suscitó con el Gobierno
Nacional, sino que fue el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires quien recibió el batacazo.
Dieciséis días ininterrumpidos de paro!
Poniendo entre la espada y la pared al Gobernador -al cual,
una vez mas, le soltaron la mano- los docentes lograron un acuerdo
"histórico" del 30,5% de aumento y un sueldo mínimo de $5000.- Poco
después el Gobierno Nacional acordaba con las mismas centrales un aumento del
29% a nivel nacional (en dos tramos) y un sueldo mínimo de $4400.- Claramente
Nación volvió a cargar a la
Provincia con el costo político de las paritarias para ellos
"salir airosos".-
Asimismo, días previos al paro se anunciaba que la Federación Argentina
de Empleados de Comercio y Servicios que lidera Armando Cavalieri y las cámaras
empresarias del sector acordaron en el Ministerio de Trabajo un aumento
salarial del 17% desde el 1 de abril y otro 10% a partir del 1 de septiembre,
no acumulativo, más dos sumas fijas de 1.200 pesos.
Las centrales lideradas por Huguito entendieron que estas
paritarias se acordaron dentro de los márgenes que el Gobierno quiso
-quiere- insinuar/imponer para el resto de las estructuras
económicas, atentando contra los intereses de los propios trabajadores porque,
en definitiva, este tipo de acuerdos salariales no alcanzan para paliar el
aumento de los precios más la inflación.
Con estos antecedentes, las centrales lideradas por Moyano y
Cía. convocaron a un paro y, sin entrar en los detalles sobre su alcance, creo
que algunas de las reivindicaciones que estos gremios plantearon tienen
fundamentos y, si bien apoyaron varias flexibilizaciones laborales, hoy en día
sus reclamos tienen un impacto directo sobre el bolsillo de sus afiliados
(Mínimo no imponible automático y cambio en el régimen de escalas, reforma
tributaria -IVA 21%?!-, impuesto a la renta financiera, cambio en el régimen de
retenciones a la megaminería). Estos puntos tienen importancia central en
el desarrollo de las políticas públicas ya que definen puntos centrales de la
economía; tan es así que Hugo Moyano dejó en claro que no pretenden esperar
hasta que finalice el mandato del actual Gobierno para que se comiencen a
tratar los mismos, sino que fue más allá y le manifestó al conjunto de los
actores de la escena política actual que deben ser más proactivos respecto con
estos puntos (between lines: si es que quieren "nuestro apoyo" hagan
algo concreto durante este año y medio -?-).
Después de un día de trabajo cargado de un aire compuesto de
muchas energías, que en la calle se manifestaba como un domingo no domingo, por
la noche me dispuse a ver 6-7-8. Allí estaban representantes de la CTA no-opositora y Comercio
(Pablo Reiner y Sergio Ortiz) para corroborar su desacuerdo con el paro. Los
escuché detenidamente despotricar contra el paro
"oligarca" por no tener fundamentos políticos (?) y hasta
me fumé su discurso de que "el trabajo de un gremialista no se limita a
lograr acuerdos salariales", sino que debe ir más allá y discutir
cuestiones que indirectamente inciden en el poder de compra de los trabajadores
como ser canasta básica, asignaciones universales por hijo, etc. Entonces me pregunto,
porque sus dirigentes cerraron una paritaria donde sus "compañeros"
se "chupan" la devaluación e inflación y no se permiten discutir
medidas que apaleen este mal acuerdo (Ganancias, IVA, Obras Sociales, etc).-
El Gobierno y los Gremios que se alían a su discurso, quieren
meter los piquetes y al paro en la misma bolsa y de esta manera impedir que se
discuta sobre los puntos centrales del reclamo que las centrales vienen
impulsando hace ya varios años.
En contrapartida podemos hacer la lectura que los piquetes,
productos de años de libertinaje cívico-social, cumplen una función política
distinta para los diferentes actores y, dependiendo de la coyuntura, pueden
usarse como herramientas de intimidación (medios de comunicación, movimientos
"populares"), como un corolario y/o reminiscencia de caos social
(crisis constante 2001/2003), etc. Visto desde esta perspectiva, se
entiende porque a estos grupos (muchas veces de no más de diez personas) se les
permite cortar Autopistas, Rutas, Calle y Avenidas en la Capital Federal ,
Conurbano Bonaerense y en las Capitales más importantes del país.-
Estas palabras vienen motivadas por el deseo de empezar a
comprender que las disidencias políticas, ideológicas, partidarias, no nos
pueden disgregar como sociedad. Nuestro sistema político se basa en el
Sistema Republicano, en la
Democracia y en el Estado de Derecho. Esto significa que el
alcance de nuestros derechos, la vara por la cual debemos medirlos, es
simplemente el respeto por los del resto de la sociedad. No debemos caer en el
juego porque nos quieren confundir: el derecho a huelga no es la "potestad
autoimpuesta" de ciertos grupos de impedir que millones de personas
ejerzan su libre tránsito.-
Que haya Paro.
Que siga habiendo paritarias libres.
Pero bajo ningún concepto podemos tolerar una sociedad sumida
en el libertinaje.