Llega otro año y me extraña sobremanera la recurrente charla que como sociedad mantenemos y alimentamos. "La inflación actual es peor que la de fines del 89." “Estamos en una Crisis sin vuelta atrás.” “En 2014 nos fundimos todos.” Digo esto porque me llama poderosamente la atención que, aún en este contexto de CRISIS CONSTANTE, no falten compradores de autos de lujo (récord de ventas este año), viajantes a destinos exóticos -aquí me incluyo!-, récord de ventas en shoppings, récord en la venta de créditos personales (cuando el CFT va del 70 al 110%), récord en el consumo de electrónica (aún cuando Argentina es un 50/100% más caro que en EEUU), electrodomésticos, etc.
Si bien existen cuestiones a resolver (inversión en infraestructura, inversión en transporte, balanza de pagos, sustitución de importaciones), no queda claro cual es el deseo en criticar sin aportar soluciones.- Nos quejamos, al menos la clase medias y sus escalafones superiores, sin hacer reparo de la situación económico-social a la que han llegado. Pareciera ser que nunca alcanza, que la felicidad es vivir en el libertinaje absoluto. Porque cuando el estado regula es totalitario, pero si te abandona (76-90-2000), salimos a las calles y reclamamos soluciones! El Estado somos todos y si realmente esperamos que nuestra responsabilidad ciudadana se termine en las urnas, como sociedad, estamos destinados a palidecer estos males -endémicos- otros 200 años más.
Encontramos fundamental dejar de poner la responsabilidad de TODO en nuestros electos gobernantes y esperar soluciones mágicas y aquí es donde se hace preciso y relevante el concepto de Democracia Participativa. Intentamos discutir y desarrollar esta idea con un político de raza, el cual encontraba poco fáctico que el Pueblo, entendido como conjunto social heterogéneo, pudiera generar mecanismos tendientes a mejorar estructuralmente la forma en la que viven porque va en contra de su estructura de pensamiento (art. 22 CN: "El Pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes") y en contra de la estructura de poder que la forma tradicional de hacer política nos impone al resto del conjunto social; pero asimismo entendemos que el juego del Poder es, en definitiva, un proceso que toda sociedad que aspira a mejorar se encuentra atada y por ello mismo es momento de rever estas cuestiones. De hecho la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde la reforma de 1994 aplica medidas de Democracia Participativa (recomiendo el siguiente trabajo de Valentín Thury Cornejo).
Excusas existen de a containeres, pero lo cierto es que las soluciones a los problemas cotidianos de las personas llegan tarde, de hecho, mas que tarde, llegan cuando la crisis social se ha instalado y ahí es cuando vemos a vecinos salir a cortar calles, prender fuego basura y expresar su completa disconformidad.- A su vez, los políticos electos (sin distinción de jurisdicción y/o partido político) suelen armar programas de asistencia, periódicas conferencias de prensa y/o cualquier otro mecanismo que demuestre la completa atención de la administración gubernamental en solucionar el conflicto y apaciguar el reclamo social.-
Está claro que en nuestra conciencia social, aún existe patente el recuerdo del 19 y 20 de Diciembre y, probablemente, aún más en las dirigencias políticas, porque el conflicto social es sinónimo de caos, de estallido social, de incertidumbre y crisis institucional.
Sería interesante comenzar a discutir, dando lugar a la crítica y, por sobre todo, al disenso sobre las políticas que son impulsadas desde los organismos del Estado (de cualquier ordenamiento), pero no como contraposición infundada, ya que ello solo lleva al estancamiento; es menester indagar en las causas y fundamentos que operan detrás de toda decisión política-económica.
Muchos de los planes de desarrollo que vienen impulsados desde los ámbitos privados guardan una significación importante: cierto conjunto de la sociedad tiene la necesidad de influir en la forma en que crecemos como país. Si bien este pensamiento se expresa como ultraliberal, no lo es siempre y cuando entendamos que el juego debe circunscribirse dentro de la Ley y de nuestra Constitución Nacional. Un ejemplo de este tipo de iniciativas, es la llamada Red Federal de Autopistas.-
Argentina se destaca por su producción Agroexportadora, con toda la cadena multiplicadora que este sector aplica al Mercado, en conjunto con la producción Alimenticia y de Bienes y Servicios, pero sin un sistema de logística de vanguardia es imposible abaratar los costos que implica el transporte de cargas en nuestro país. Asimismo, cabría agregar el alto costo de los seguros de transporte debido a la alta tasa de siniestralidad que se registran nuestras rutas nacionales y provinciales por su falta de mantenimiento adecuado. Por ello el plan de una Red Federal de Autopistas (impulsado por empresas de Seguros, Alimentos y sectores afines a la industria Agroexportadora) se circunscribe como una alternativa para mejorar la circulación de todos, de forma mas segura, económica y sustentable.
La educación cívica si bien puede utilizarse para homogeneizar, a través del aprendizaje de conceptos básicos comunes a todos (ej. DDHH, Democracia, Totalitarismo), también se exhibe como espacio de discusión sobre los distintos modos de ejercer acciones tendientes a modificar, transformar o gestionar medidas prácticas que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida como ciudadanos.
El Estado Nacional no debe malgastar recursos políticos en problemáticas domésticas de los Municipios, ni de las Gobernaciones y por ello una participación directa de la ciudadanía en determinadas temáticas fundamentales se hace preciso para profundizar la Democracia.
Por todo lo expuesto, es que anhelo que el año 2014 devenga el comienzo de una nueva forma de relacionarnos como sociedad, no a través del conflicto social, del ninguneo mediático y/o chicaneo político, sino por el contrario, una Argentina dispuesta a consensuar la forma en que los argentinos queremos que nuestros hijos vivan, porque en definitiva, nosotros ya estamos de paso, y de aquí en más lo único que dejaremos es nuestro legado como la “generación de los 30 años de Democracia.”
*Abogado, Facultad de Derecho, UBA.
DNI: 31.160.739.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario